Carlos Núñez Cortés
divertimento matemático

Teorema de Thales

Estreno1967
Categoríadivertimento matemático
Aporte de CarlosComposición e interpretación

Si tres o más paralelas son cortadas por dos transversales, dos segmentos cualesquiera de una de éstas son proporcionales a los dos segmentos correspondientes de la otra.

— Carlos

Ficha Técnica

Créditos

Estreno: Instituto Di Tella, Buenos Aires, 8 de mayo de 1967

Espectáculo 'IMYLOH' (I Musicisti y las óperas históricas)

Discos: CD 1 (Sonamos pese a todo); CD 9 (La fundación de Les Luthiers); CD 11 (Muchas gracias Mastropiero)

Reparto

Narrador: M. Mundstock

Músicos: Carlos Núñez Cortés: piano; Gerardo Masana: batería

Coro: Daniel Durán, Guillermo Marín, Jorge Maronna, Carlos Núñez Cortés y Jorge Schussheim (formación del estreno)

De la Carpeta Roja

Un científico que atrajo la atención de Johann Sebastian Mastropiero fue el famoso matemático Thales de Mileto. Johann era un apasionado de la geometría, aun desde sus épocas de estudiante. Por ejemplo, jamás pudo aceptar que las paralelas no se cortaran, hasta el extremo de negarse, temeroso, a viajes largos en tren. 'Algo me dice que las paralelas se cortan en el infinito', solía reflexionar. Las paralelas, en efecto, lo apasionaban. Era capaz de permanecer largas horas contemplando los pentagramas vacíos, especialmente cuando no se le ocurría nada que escribir. Solía decirle a la condesa Shortshot, en los íntimos momentos de regocijo amatorio: 'Condesa, nuestro amor se rige por el Teorema de Thales: cuando estamos horizontales y paralelos, las transversales de la pasión nos atraviesan y nuestros segmentos correspondientes resultan maravillosamente proporcionales'.

Divertimento matemático que pone música al enunciado del Teorema de Thales, utilizando una estructura de valse para facilitar la memorización de conceptos geométricos.

En 1960, cuando tenía 18 años, entré a la Universidad de Buenos Aires para estudiar la carrera de Ciencias Químicas. Muy pronto comencé a desarrollar reglas mnemotécnicas para memorizar enunciados matemáticos y fórmulas químicas. Inventé versitos para recordar las ecuaciones diferenciales y la estructura de los monosacáridos. La culminación llegó el día en el que compuse una vidalita para recordar la síntesis de las benzopironas por el método de Kostanecki, la cual enseñé a mis compañeros de Química orgánica para que la cantáramos en coro. Unos años más tarde, cuando empecé con I Musicisti, me pregunté si no podría aprovechar esa veta para crear algo similar, pero más popular, para utilizar en el grupo. Entonces fui a mi biblioteca, desempolvé el libro de Repetto, Linskens y Fesquet, ubiqué un teorema de geometría elemental y le puse música.

Cuando se me ocurrió usar un teorema como letra para componer una canción, elegí casi por impulso el Teorema de Pitágoras, pero por más que le daba vueltas no lograba componer algo divertido. Decidí entonces cambiar de teorema y probé con el de Thales. La musicalidad de las primeras palabras del enunciado me inspiró enseguida y escribí un primer boceto en 2/4. En uno de los ensayos del grupo, le mostré mi bosquejo a Jorge, quien con ojitos algo irónicos me dijo: 'Es medio pavota, ¿no?'. Volví sobre el teorema y me dije, si no salió en 2/4, veamos qué pasa con un valsecito en 3/4. Las notas comenzaron a brotar como por encanto y escribí la canción casi de un tirón. Esta vez se lo mostré a Marcos y mi compañero se deslumbró: 'Es maravilloso, es genial, hay que cantarlo y repetirlo varias veces'. Al final transamos en tres.

Se acercaba el día del estreno de IMYLOH cuando el diseñador del vestuario — Rolando Fabián— presentó los trajes. El mío era una blanca toga griega festoneada con un motivo geométrico en rojo, a la que acompañaba una corona de laureles dorados. Le dije a Marcos: 'No te preocupes por mi traje, de eso se encargará mi madre'. Mi madre estudió el atuendo y me dijo: 'Se puede hacer perfectamente, y además te quedará precioso'. Y así fue que cada noche, cuando escuchaba la voz de Marcos anunciando: 'Mientras tanto en Grecia, el filósofo Thales de Mileto es consagrado...', yo hacía mi entrada en la penumbra del Di Tella con mi traje de sabio griego y avanzaba, pegado a la pared, hasta llegar al piano. Esto duró exactamente 57 funciones. El 4 de septiembre de 1967, justo antes de que comenzara la función, hubo una fuerte discusión en los camarines e I Musicisti se disolvió.