Trío Opus 115
Antenor: ¿perrito faldero o lobizón cibernético?
“Un trío de cámara tradicional se ve interrumpido por la aparición de Antenor, un robot musical dulce y caprichoso que desea unirse a la interpretación. Tras ser rechazado inicialmente por su dueño (Puccio), el robot logra ser aceptado y el trío se convierte en un feliz cuarteto.
Antenor fue nuestro 'séptimo luthier'. Construido en 1979 por Carlos Iraldi, era una estructura de 70 kilos manejada por control remoto que costó una fortuna. En esa época la robótica era prehistórica, pero Antenor tenía fibra óptica y gesticulaba. En escena seguía a Pucho como un perrito, pidiendo tocar sus cornetitas.
El problema era su fragilidad. El 30 de noviembre de 1980 en México, Antenor empezó a echar humo, hubo chispazos y un fogonazo final. Murió en escena. Tuvimos que hacer un 'apagón piadoso' para que los asistentes se llevaran el armatoste a pulso. Compartir el taller con Iraldi fue un privilegio: era un Leonardo da Vinci moderno que hacía desde instrumentos hasta cometas y cintas de Moebius. El 'Tío Carlos' fue mi guía y compañero de juegos durante más de veinte años.
Ficha Técnica
Créditos
Estreno: Teatro Coliseo, Buenos Aires, 15 de junio de 1979
Espectáculo 'Les Luthiers hacen muchas gracias de nada'
Discos: